Nel mondo di Pinocchio: una tarde de italiano, teatro, arte y cocina en la Dante

Niños y adolescentes participaron en la sede Ramos Mejía de una jornada especialmente pensada para acercarse al italiano a través del juego, la creatividad y experiencias compartidas.

Cuando el italiano sale del aula y se convierte en una aventura

Por unas horas, la Dante Alighieri de Ramos Mejía dejó de ser solamente un lugar donde estudiar italiano para transformarse en el escenario de una pequeña aventura.

El sábado 29 de agosto, niños y adolescentes participaron de Nel mondo di Pinocchio, una propuesta que combinó italiano, teatro, arte y cocina alrededor de uno de los personajes más universales de la cultura italiana.

Y esta vez Pinocho no apareció solamente en las páginas de un libro.

Hubo personajes que cobraron vida, disfraces improvisados, escenografías construidas entre todos, colores, tijeras, pinceles, recetas, chocolate, muchas manos trabajando y, sobre todo, muchas ganas de participar.

Aprender italiano haciendo

La propuesta partió de una idea sencilla: un idioma también puede aprenderse viviéndolo.

Después de introducirse en el universo de Pinocchio, los participantes se dividieron en diferentes actividades y comenzaron a trabajar juntos.

🎭 En el laboratorio de arte y teatro, imaginaron personajes y escenas, prepararon elementos de escenografía y se animaron a representar sus propias historias.

🍝 En el laboratorio de cocina, se acercaron a la cultura italiana desde otro lugar igualmente irresistible: las manos en la masa, preparando y compartiendo recetas inspiradas en la tradición toscana.

Palabras, objetos, sabores y personajes fueron convirtiéndose así en herramientas para escuchar, comprender y usar el italiano de una manera espontánea.

Porque entre una escena que hay que resolver, una receta que preparar y un personaje que interpretar, uno casi puede olvidarse de que también está aprendiendo un idioma.

Italiano, creatividad y nuevos amigos

Uno de los objetivos de la propuesta fue generar un espacio en el que tanto quienes ya estudian italiano como quienes recién empiezan a acercarse a la lengua pudieran participar sin miedo a equivocarse.

El resultado fue una tarde de trabajo colectivo, imaginación y juego en la que niños de diferentes edades compartieron actividades y experiencias.

El aprendizaje apareció casi naturalmente: hablando, escuchando, creando, cocinando y haciendo cosas juntos.

Y quizás allí estuvo el verdadero secreto de esta actividad.

El italiano dejó por unas horas de ser solamente una materia para convertirse en una lengua asociada a una experiencia, una historia, una receta, una risa o un personaje.

Grazie a tutti!

Desde la Dante queremos agradecer especialmente a todos los chicos y chicas que participaron, a sus familias por acompañar la propuesta y a quienes hicieron posible esta aventura: Belén, Alessandra, Antonella, Victoria, Kseniya, Gabriela y Romina.

Las imágenes hablan por sí solas: hubo concentración, creatividad, trabajo en equipo y, afortunadamente tratándose de Pinocho, también bastante caos.

Del bueno.

Del que aparece cuando hay cosas por inventar.

Te invitamos a recorrer la galería de fotos y revivir algunos de los mejores momentos de “Nel mondo di Pinocchio”.

Porque aprender italiano también puede empezar así: jugando.

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